Cuando pensamos en el mes de septiembre, inevitablemente viene a nuestra memoria la vuelta al cole. ¿Quién no se acuerda de la ilusión al preparar el nuevo estuche, rellenándolo de nuevos bolígrafos y lápices, las cajas metálicas de colores y rotuladores, la mochila limpia, si había sobrevivido el curso anterior, las libretas de colores y los libros que nuestra madre había forrado pacientemente las últimas noches de agosto?

Esos deseos de reencontrarnos con los amigos.
Aunque no a todos la vuelta resulta tan fácil. Así que aquí van unas propuestas para que la vuelta al cole, o incluso al trabajo para los mayores, sea un poquito más llevadera:
- Convierte los preparativos en una actividad especial, añade a la mochila o el bolso objetos que te hagan sentir a gusto, como un llavero divertido, una crema de manos de agradable olor o un peluche sonriente.
- ¿Quién puede resistirse a unos artículos de escritura de lo más cool? Unos rotuladores de color pastel, marcadores que pueden borrarse, libretas de doble cara, gomas con forma de tigre, bolígrafos  de gel de preciosos tonos. Sin olvidar los must-have en estuches y mochilas.
- Regálate un sabroso tentempié o unos deliciosos dulces. Si los has horneado tú, ¡punto extra!
- A los peques que seguro echaran de menos casita, dibújales un corazón o una estrella en la mano, o ponles un pequeño pin, o incluso una pulsera, para que cuando lo miren recuerden que estás con ellos.
-Haz que la vuelta a casa incluya una merienda especial durante la que contar cómo se ha desarrollado este primer día. Seguro que no faltan anécdotas y risas.
¡Feliz regreso!